Estas pastas artesanas me traen muchos recuerdos y me imagino que a todos vosotros os ocurre lo mismo. No creo que exista ninguna familia que no las conozca, este surtido es todo un clásico de nuestra adolescencia. Si he de ser sincera, a mí las que me gustaban especialmente eran los morenitos, volaban en cuanto se abría la caja. Recuerdo con nostalgia aquellas visitas al mueble del salón para "robar" algo dulce, procurando siempre que no se notase demasiado el hueco en la caja.
El sabor y el aroma son realmente muy parecidos a las Reglero de toda la vida, queda un resultado muy logrado.
- 400 gramos de harina de repostería
- 150 gramos de azúcar
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 2 cucharaditas de canela
-140 ml de aceite de girasol ( el de oliva les daría un sabor demasiado fuerte )
- 3 cdas de almendra molida
DECORACIÓN
- Azúcar y canela para espolvorear las pastas
- 50 gramos de chocolate negro con el 74 % de cacao
- 50 gramos de chocolate blanco
- 1 cucharada de azúcar glas y unas gotas de agua
- 6 cerezas confitadas
ELABORACIÓN
- En un bol ponemos los ingredientes secos:
- la harina
- la levadura
- el bicarbonato
- la canela
- la almendra
- Lo mezclamos con un cucharón y le añadimos el aceite. Incorporamos bien todos los ingredientes y comenzamos a amasar hasta obtener una pasta homogénea.
- Mientras cortamos las pastas, precalentamos el horno a 180ºC.
- Las vamos pasando con la ayuda de una espátula a la bandeja del horno, previamente cubierta con papel de horno. Tenemos que tener mucho cuidado cuando hagamos este paso ya que las pastas se pueden deformar con mucha facilidad. Tenemos que colocarlas separadas ya que con el calor aumenta su tamaño.
- Las espolvoreamos con azúcar y con canela. En alguna de las pastas ponemos una cereza confitada.
- Las metemos en el horno durante unos 6 minutos a temperatura media,yo las saqué en cuanto empezaron a agrietarse.
- Tenéis que dejarlas enfriar en la bandeja del horno, ya que cuando están calientes son sumamente frágiles.
- Cuando las pastas estén frías las decoraremos , unas con chocolate negro y otras con glasa blanca. Para ello mezclaremos la cucharada de azúcar glas junto con unas gotitas de agua. Nos deberá quedar una pasta espesa pero no tanto como para que no resbale de la cuchara. Al secar, la glasa se endurecerá.
INGREDIENTES
- Si queréis que queden mucho mas arenosas, le podéis aumentar la proporción de mantequilla.
- 300 gramos de harina
- 2 cucharadas de azúcar glas
- 1 cucharada de vino blanco de buena calidad
ELABORACIÓN
- En un bol mezclamos bien los cuatro ingredientes hasta tener una masa compacta.
- Sacamos la masa de la nevera y hacemos las pastas. En este caso yo no las hice con forma de bola, las dejé un poco más planas.
- Las colocamos en la bandeja cubierta con papel de horno y las horneamos unos 8 minutos a temperatura media o incluso menos, dependiendo de vuestro horno.
- Dejamos que estén completamente frías antes de cubrirlas con los chocolates.
COBERTURA
- Derretimos el chocolate negro al baño María y cubrimos la pasta.
- Hacemos lo mismo con el chocolate blanco.
- Las dejamos enfriar y si tenemos prisa, las podemos meter un ratito en la nevera.
- Algunas de estas pastas las cubriremos con azúcar glas .